El robo de datos a través de terceros crece con fuerza. Los atacantes han comprendido que, en lugar de enfrentarse a organizaciones bien protegidas, resulta más eficaz comprometer a un proveedor con defensas más débiles.

Un perímetro cada vez más amplio

La digitalización ha multiplicado las conexiones entre empresas, proveedores y servicios externos. Cada integración es una posible vía de entrada que escapa al control directo de la organización.

Cómo proteger la información compartida

  • Clasificar los datos y limitar lo que se comparte con terceros.
  • Auditar periódicamente la seguridad de los socios clave.
  • Cifrar la información sensible antes de transferirla.
  • Establecer acuerdos de notificación rápida de incidentes.

Gestionar el riesgo de terceros se ha convertido en una parte inseparable de la estrategia de seguridad.