Un nuevo grupo de ransomware ha estrenado un sitio de filtraciones donde publica de forma escalonada los datos robados a las organizaciones que no acceden a pagar. La técnica, conocida como name and shame, se ha generalizado entre los operadores.

Presión por la vía de la reputación

Al divulgar muestras de los datos sustraídos, los atacantes añaden el daño reputacional y las posibles sanciones regulatorias a la ya difícil situación de la víctima, con el fin de forzar el pago.

Cómo prepararse

  • Asumir que la exfiltración de datos forma parte del ataque.
  • Cifrar la información sensible para reducir su valor si se filtra.
  • Contar con asesoría legal y de comunicación en el plan de crisis.
  • Reforzar la prevención: la mejor extorsión es la que nunca ocurre.

Las autoridades recomiendan no pagar y notificar el incidente a los organismos competentes.