Las filtraciones de datos a gran escala se han vuelto habituales y, con frecuencia, exponen correos electrónicos, contraseñas y datos personales que terminan a la venta en foros clandestinos. Saber reaccionar a tiempo marca la diferencia.

Riesgos tras una filtración

Los datos expuestos alimentan campañas de phishing dirigido, suplantación de identidad y ataques de relleno de credenciales, en los que los atacantes prueban combinaciones filtradas en otros servicios.

Pasos inmediatos

  • Cambiar la contraseña afectada y cualquier otra que se reutilizara.
  • Activar la autenticación multifactor en las cuentas críticas.
  • Desconfiar de mensajes que usen tus datos para ganar credibilidad.
  • Vigilar movimientos extraños en cuentas bancarias y servicios.

Comprobar si un correo aparece en filtraciones conocidas y usar un gestor de contraseñas son hábitos que reducen notablemente la exposición.