Las botnets experimentan un resurgir impulsado por la enorme cantidad de dispositivos del Internet de las Cosas (IoT) conectados con configuraciones inseguras. Cámaras, routers y grabadores con contraseñas por defecto son blancos fáciles.

De dispositivo doméstico a arma de ataque

Una vez comprometidos, estos equipos se integran en redes de bots que se usan para lanzar ataques de denegación de servicio, enviar spam o servir de proxy para otras actividades maliciosas.

Cómo proteger los dispositivos conectados

  • Cambiar siempre las contraseñas por defecto.
  • Actualizar el firmware con regularidad.
  • Aislar los dispositivos IoT en una red separada.
  • Desactivar servicios y accesos remotos innecesarios.

La seguridad del IoT es una responsabilidad compartida entre fabricantes y usuarios.