El ransomware ha evolucionado hacia el modelo de doble extorsión: antes de cifrar los sistemas, los atacantes roban la información y amenazan con divulgarla si la víctima no paga. La táctica anula la antigua defensa de simplemente restaurar desde una copia.
Las copias de seguridad, en el punto de mira
Los grupos más activos dedican tiempo a localizar y eliminar los respaldos en línea para dejar a la organización sin alternativa. Por eso la regla 3-2-1, con al menos una copia aislada e inmutable, vuelve a ser esencial.
Medidas defensivas clave
- Mantener copias inmutables y desconectadas de la red.
- Segmentar la red para frenar el movimiento lateral.
- Supervisar exfiltraciones de datos inusuales.
- Probar periódicamente los planes de recuperación.
Pagar no garantiza recuperar los datos ni evita su publicación; la prevención y una respuesta ensayada siguen siendo la mejor estrategia.
