Esta semana un pirata informático denominado Spain aseguraba haber hackeado a Endesa y haberse hecho con una base de datos .sql de más de 1 TB que contenía 20 millones de registros de clientes. En un principio trataba de venderla al mejor postor.
La filtración es especialmente sensible, ya que incluye datos personales, como nombres y apellidos, datos de contacto, dirección postal, y relación cuenta-persona; datos financieros, como IBAN, datos de facturación e historial de cuentas y cambios; datos energéticos, como CUPS (identificador único de punto de suministro), contractos activos de luz y gas, datos del punto de suministro y datos regulatorios, como Listas Robinson, cuentas exentas e historial de incidencias.
Tras la publicación de la noticia el ciberdelincuente se ponía en contacto con Escudo Digital para demostrar que el conjunto era real, compartiendo la información de este redactor referentes a un contrato doméstico firmado hace menos de dos años con la energética.
Ahora Spain ha dado un paso más y ha tratado de comunicarse vía correo electrónico con varias cuentas de Endesa para negociar. «No han contactado conmigo, les dan igual sus clientes», ha comentado a este medio.
Para demostrar que no va de farol el hacker ha compartido una muestra de 1.000 clientes en el mismo foro. En su publicación advierte de que si Endesa continúa sin escribirle publicará más datos. «Todos sus clientes están en riesgo por ellos. En 2021 pagaron 6,1 millones de euros por una multa de solo 4,8 millones de clientes y yo tengo más de 20 millones», ha puntualizado para presionar a la compañía.
Un rescate no fijado
Spain nos explica que, por el momento, no ha pedido a la firma ninguna cifra concreta por ‘el rescate‘ y que está esperando a recibir respuesta para hacerlo. También está pendiente de la posible respuesta para negociar un plazo con el gigante del gas y la electricidad.
Además, señala que pese a que ha recibido ofertas de terceros por la base de datos (hasta 250.000 euros por la mitad, según revelaba) todavía no ha vendido nada. «Prefiero esperar a que Endesa decida, pero si no responden tendré que hacerlo de todas formas», indica.
La firma sigue investigando el incidente y no ha hecho ninguna comunicación pública pese a que han pasado varios días desde que se conoció la filtración. Por ahora tampoco se ha puesto en contacto con sus clientes para informarles de lo sucedido.
