Los grupos APT siguen patrones que, una vez conocidos, pueden detectarse. Anticiparse a sus movimientos permite cortar la intrusión en fases tempranas, antes del robo de datos o el despliegue de cargas destructivas.

Las tácticas más frecuentes

  • Acceso inicial mediante phishing dirigido o explotación de vulnerabilidades.
  • Persistencia a través de tareas programadas y cuentas ocultas.
  • Escalada de privilegios abusando de configuraciones débiles.
  • Movimiento lateral con credenciales robadas y herramientas legítimas.
  • Exfiltración camuflada en tráfico aparentemente normal.

Señales de alerta

Inicios de sesión a horas inusuales, creación de cuentas no autorizadas y picos de tráfico saliente son indicadores que merecen investigación inmediata.

Mapear la actividad sospechosa contra marcos como MITRE ATT&CK facilita una respuesta estructurada.