La Policía Federal Australiana (AFP) ha anunciado la condena a 7 años y 4 meses de prisión para un ciudadano australiano que llevaba a cabo ciberataques contra redes inalámbricas en aeropuertos y vuelos.
Según la agencia de noticias AFP, el atacante utilizaba un WiFi Pineapple, un dispositivo concebido para pruebas de penetración en redes inalámbricas. Este gadget monitorizaba de manera pasiva las solicitudes de los usuarios que buscaban WiFis gratuitas y, al detectar una red abierta, generaba un punto de acceso fraudulento con el mismo nombre (SSID).
De este modo, las víctimas se conectaban sin sospecharlo a la red controlada por el atacante, quien podía interceptar su tráfico.
Un empleado muy ‘atento’
La investigación se puso en marcha después de que un trabajador de una aerolínea detectara una red WiFi sospechosa mientras se encontraba a bordo de un avión.
Aunque el comunicado oficial de la AFP no mencionaba el nombre del ciberdelincuente, varios medios australianos lo han identificado como Michael Clapsis, de 44 años.
Clapsis fue detenido recientemente tras aterrizar en Perth. En ese momento, los agentes le incautaron el dispositivo de piratería inalámbrica, un portátil y un smartphone. Además, los investigadores registraron su domicilio.
Al día siguiente del allanamiento, el pirata informático borró archivos de una cuenta de almacenamiento online de forma remota e intentó hacer lo mismo con su teléfono, aunque sin éxito.
Clapsis tampoco se detuvo ahí: accedió al portátil de su empleador e intentó infiltrarse en reuniones confidenciales relacionadas con la investigación policial.
La Policía Federal Australiana (AFP) ha anunciado la condena a 7 años y 4 meses de prisión para un ciudadano australiano que llevaba a cabo ciberataques contra redes inalámbricas en aeropuertos y vuelos.
El individuo fue sorprendido realizando ataques de ‘gemelo malvado’ dirigidos a pasajeros que intentaban conectarse a redes WiFi en los aeropuertos de Perth, Melbourne y Adelaida, así como en algunos vuelos nacionales.
Según la agencia de noticias AFP, el atacante utilizaba un WiFi Pineapple, un dispositivo concebido para pruebas de penetración en redes inalámbricas. Este gadget monitorizaba de manera pasiva las solicitudes de los usuarios que buscaban WiFis gratuitas y, al detectar una red abierta, generaba un punto de acceso fraudulento con el mismo nombre (SSID).
De este modo, las víctimas se conectaban sin sospecharlo a la red controlada por el atacante, quien podía interceptar su tráfico.
Un empleado muy ‘atento’
La investigación se puso en marcha después de que un trabajador de una aerolínea detectara una red WiFi sospechosa mientras se encontraba a bordo de un avión.
Aunque el comunicado oficial de la AFP no mencionaba el nombre del ciberdelincuente, varios medios australianos lo han identificado como Michael Clapsis, de 44 años.
Clapsis fue detenido recientemente tras aterrizar en Perth. En ese momento, los agentes le incautaron el dispositivo de piratería inalámbrica, un portátil y un smartphone. Además, los investigadores registraron su domicilio.
Al día siguiente del allanamiento, el pirata informático borró archivos de una cuenta de almacenamiento online de forma remota e intentó hacer lo mismo con su teléfono, aunque sin éxito.
Clapsis tampoco se detuvo ahí: accedió al portátil de su empleador e intentó infiltrarse en reuniones confidenciales relacionadas con la investigación policial.
