Investigadores de Malwarebytes Labs han revelado una filtración masiva de 17,5 millones de usuarios de la red social Instagram.
Según han advertido, se trataría de «una grave vulneración de la privacidad» con riesgos reales, con el temor de que estos detalles personales estén circulando ya por la dark web.
Desde el pasado 10 de enero cerca de un millón de usuarios de la herramienta han recibido correos electrónicos de restablecimiento de contraseña, lo cual ha avivado la preocupación de la comunidad.
El sitio The Cybersec Guru señala que los datos se están vendiendo en lotes, clasificados por región y número de seguidores, lo cual convierte a los influencers y las cuentas empresariales de alto perfil en objetivos principales.
¿Cómo han conseguido las direcciones físicas?
Se sospecha que los registros no provendrían solo de perfiles de Instagram, sino que los atacantes podrían haber combinado las identificaciones de usuarios de la red social con datos de bases de datos externas, como listas de marketing, plataformas de ecommerce o registros de clientes filtrados, para hacer coincidir los nombres de usuario con nombres reales y domicilios, según se hace eco SecurityAffairs.
Al tener ambos datos combinados el radio de amenaza se amplía. Los usuarios podrían enfrentarse a acoso, swattiing, extorsión y robo de identidad. Así, más allá de una vulneración de la privacidad digital podría darse un posible riesgo para la seguridad en el mundo real.
En el momento de escribir este artículo Meta no había hecho ninguna declaración oficial con respecto a esta supuesta brecha.
